12 de noviembre de 2017

Dónde comer/cenar en Oporto

Todo el mundo sabe que en Portugal se come de maravilla, su gastronomía es rica y variada. En nuestro viaje a Oporto pudimos disfrutar de algunos de sus platos y puedo asegurar que están buenísimos, además si a esto le añadimos que es barato pues mejor sabe el plato. ;)
A continuación os voy a dejar una lista de los sitios que yo os recomiendo cuando visitéis la ciudad portuguesa:

- Mercearia Das Flores

Este local con aire chic es una tienda de productos biológicos portugueses como quesos, mermeladas, embutidos, conservas, etc. Además cuenta con unas cuantas mesas en las que se pueden degustar sus productos y en su carta podemos encontrar tostas, ensaladas, tablas de embutidos y de quesos, ... Es un sitio muy chulo para una parada en el camino, tomar algo rico y a un precio contenido. Está en pleno de centro de Oporto en la Rua das flores. 





- Restaurante A Marina

Este restaurante situado en la zona de la Ribera, es uno de los más recomendados. Sus vistas al puente de D. Luis I son espectaculares y hacen que tengas una velada estupenda si os sentáis en la terraza. La comida muy rica y de precio genial, sobre todo si tenemos en cuenta la zona en la que estamos. El pulpo estaba especialmente bueno. Una cena para dos con una bebida por cabeza nos costó 26, 35 eur. 





- Cantina 32

Situado también en la ambientada Rua das flores, es un local de referencia en la ciudad. Un restaurante de estilo industrial con una mini terraza bastante acogedora. Nosotras fuimos en verano y aunque las noches son frescas en Oporto, queríamos cenar en la terraza y así fue. Para cenar pedimos algo para picar todo a compartir: un foie con tostaditas, unas lulas con una salsa (lulas son calamares) y una especie de croquetas acompañado de salsa de mostaza.
Todo muy bueno y excepto el foie que teníamos claro, lo demás fue recomendación del camarero. Todo un acierto. Las fotos no son muy buenas, pero... 





- Puro 4050 

Este restaurante-mozarella bar está en el Largo Sao Domingo, 84.  Es de estilo moderno y con un ambiente súper agradable. Es un restaurante especializado en mozarella, así que si no os gusta... La verdad es que yo amo la cocina italiana y está versión me gustó bastante. Nosotras probamos una pizza y un carpaccio. Estuvimos en la terraza, aunque esa noche no hubiera estado mal haber cenado en el interior del restaurante, por cierto, consta de dos plantas y el baño es muy bonito. No os puedo mostrar imágenes de los platos, pero si del local. 





- Taberninha do Manel 

Es uno de los restaurantes más concurridos en Vila Nova di Gaia. La relación calidad-precio es muy buena y las vistas son inolvidables. En esta ocasión probamos una francesinha (es un sandwich típico de la cocina lusa moderna) y un bacalao a bras, aunque me quedé con ganas de probar el bacalao con natas que tenía una pinta estupenda.  Pagamos alrededor de 25 eur, aunque no lo recuerdo muy bien. 





- Porto e Virgula

Este sitio lo encontramos de casualidad. Muy cerca de la popular Torre de los Clérigos. El local en sí no tiene ningún atractivo, nos pillaba de regreso a nuestro alojamiento y comimos allí. Es tipo buffet y la comida estaba buena. No es un sitio para tirar cohetes, pero si para salir del paso y es muy barato. La comida para dos personas con bebida, postre y café nos costó 17 eur. 




- Confeitaria do Bolhao 

Sin duda alguna la mejor pastelería de Oporto. Para desayunar, para merendar, para tomar un cafecito después de comer, ... Para lo que queráis. Priscila, una de las camareras, nos atendió las dos veces que estuvimos e hizo que nos sintiéramos como en casa. Suele estar lleno, pero siempre encontraréis un sitio. Los dulces son exquisitos, os voy a dejar una pequeña muestra de ello. 







-Restaurante Mumadona 
Este restaurante está en Guimaraes, pero os lo tenía que recomendar sí o sí. En el post que hice sobre la ciudad os lo dije. Es un local muy frecuentado por locales y turistas, y es que no me extraña. Se come de maravilla y el precio es muy bueno. Eso sí, comeréis algo apretados ya que aprovechan el espacio del local al máximo. Tomamos la especialidad de la casa, el bacalao Mumadona, un entrecot y una ensalada con dos bebidas por 26 eur. 
No sé si sabréis que en Portugal suelen poner como un pequeño aperitivo cuando pides la comida que , por supuesto, suelen cobrar. En este sitio en verano que es cuando nosotras estuvimos nos pusieron melón con jamón, muy rico, pero cobrado. Parece que es un detalle de la casa, pero no. Sólo os lo comento para que lo tengáis en cuenta. Lo podéis comer o no, ya como queráis. 
El restaurante está muy cerca del Palacio de los Duques de Guimaraes y del Castillo.  




¿Habéis estado en alguno de estos sitios?. ¿Cuál me recomendaríais para ampliar mi lista?.












1 de noviembre de 2017

Día 4: Viaje al mágico Oporto

Este último día nos lo tomamos bastante relajado. Fuimos a desayunar a la Confeitaria do Bolhao, justo en frente del mercado del mismo nombre, y tras desayunar aprovechamos para comprar unos souvenirs en el mercado. Es aquí donde se encuentran los souvenirs más baratos y más variados, así que si os gustan ya sabéis donde tenéis que ir. Hicimos nuestras compritas y algunas fotos más, es inevitable que pase por un mercado y no haga 1000 fotos. 
Después fuimos a un mercadillo que ponen en la Plaza Carlos Alberto, es muy chiquitito, pero es encantador. Todos los puestos con muy buen gusto había de todo: mermeladas, láminas pintadas a mano, libros..., etc. 
Como estábamos muy cerca de la Iglesia las Carmelitas fuimos a visitarla ya que el primer día la encontramos cerrada. Perteneció a la orden de los Carmelitas Descalzos y comparte pared con la Iglesia del Carmen. Al estar tan juntas muchos piensan que es un solo templo, pero se diferencian por su construcción siendo la de los Carmelitas de hormigón, con dos pisos y coronada por un frontón. Data de principios del siglo XVII.






Intentamos subir a la Torre de los Clérigos y digo intentamos porque nos fue imposible, había que esperar una hora y media de cola y si lo hacíamos no podíamos ver otras cosas y tampoco nos daba tiempo a comer a una hora prudente, lo dejamos y en otra ocasión lo primero que haré será subir a la Torre para poder ver todo Oporto desde las alturas. Lo más recomendable es ir a primera hora y así evitar las colas que se forman. 
Como no pudimos subir pues decidimos visitar el Palacio de la Bolsa, mientras ibamos hacia allí callejeamos un poco y nos topamos de lleno con un mirador, se llama el  Mirador de la Victoria. Es de fácil acceso y además es gratuito. Lo único que tiene horario: 9hrs-21hrs, yo no recomiendo visitarlo de noche, no me pareció una zona muy allá para ir por la noche. De día las vistas son muy buenas. 
Al llegar al Palacio de la Bolsa vimos como funcionaba el sistema de compra de entradas. Algo había leído, pero una vez allí me quedo todo claro. Es sencillo, lo único que tienes que tener en cuenta es que hay diferentes horas para hacer la visita y en diferentes idiomas, eliges la hora que te venga bien y en el idioma que prefieras. El idioma lo elige la primera persona que se apunte cuando se abre una hora de visita, no sé si me explico bien, espero que lo entendáis. Nosotras compramos las entradas para después de comer, por lo que fuimos a comer y volvimos unos minutos antes de la hora prevista para la visita. 
El Palacio de la Bolsa se construyó encima de las ruinas del convento de los Franciscanos y es considerado monumento nacional.  Al entrar lo primero que veréis será el patio central cubierto por una estructura de vidrio que deja pasar mucha luz, a continuación se sube a la planta de arriba en la que hay diferentes salas, pero cabe destacar la Sala Árabe. Mide unos 315 metros y su construcción está inspirada en la Alhambra de Granada(España). Es en esta dónde se realizan las recepciones oficiales y algunos actos de carácter privado, aunque para alquilar esta sala para un evento se necesita un buen pellizco de euros. La visita es guiada y dura unos 30 minutos aproximadamente. El precio de la entrada es de 8,50 eur y de 5 eur la entrada reducida. Yo creo que es una visita de lo más interesante. 
Al terminar la visita no nos quedaba tiempo para mucho,  sólo para despedirnos del mágico Oporto. 







¿Os gustó mucho Oporto? ¿Qué destacaríais de la ciudad?. Espero vuestros comentarios ;) 


22 de octubre de 2017

Día 3. Viaje al mágico Oporto. Excursión Guimaraes

En este viaje a Oporto íbamos a estar varios días, así que decidimos visitar alguno de las ciudades que hay cerca de la ciudad. Estábamos entre Guimaraes y Braga, y al final, nos decantamos por Guimaraes. Elegimos sin pensarlo mucho y ahora puedo decir que elegimos estupendamente.
Guimaraes es un pueblo al norte de Oporto situado a unos 56 km y el tren desde la estación de Sao Bento tarda en 1 hora y 15 minutos. El precio del billete es de 3,15 eur. 
Como no habíamos preparado muy bien la visita, lo primero que hicimos tras salir de la estación fue ir a una oficina de Turismo para coger un mapa y que nos explicaran un poquito lo más bonito que hay que ver en la ciudad, sin duda alguna, para mí lo mejor de todo es su centro histórico que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el 2001.  Aunque tiene bastantes cosas que ver yo os voy a contar lo que nosotras vimos 1 día en Guimaraes.
Empezamos viendo la Iglesia de la Misericordia situada en una de las plazas principales desde donde parte el centro histórico.  Por éste nos dejamos llevar porque os aseguro que no hay nada mejor que perderse por sus calles y descubrir todos esos rincones sin rumbo.





Llegamos a una de las zonas más animadas de la ciudad, la plaza de Oliveira. Además de animada esta plaza es preciosa y en ella podéis encontrar la Iglesia de Nuestra Señora de Oliveira y el monumento del Salado, monumento conmemorativo de la victoria portuguesa de la batalla del salado de 1340. Es uno de los puntos de encuentro de los habitantes de la ciudad. 
Seguimos por la Rua de Santa María es una de las calles con más encanto de la ciudad, es una de las más transitadas y es que está muy cerca de las atracciones principales de Guimaraes. Es una calle estrecha de esas que te trasladan a otra época y en la que se pueden encontrar comercios, restaurantes, pastelerías,... 
Al terminar la Rua de Santa María está la zona del Palacio de los Duques de Bragrança y el Castillo de Guimaraes. Hay una entrada conjunta que cuesta 6 eur y se pueden visitar los dos en cualquier momento, por lo que decidimos comprar la entrada ver primero el palacio y después de comer el castillo. 
La visita al Palacio de los Duques de Bragança es de lo más amena, no necesita ser guiada, ya que en cada sala se encuentran unos portafolios plastificados con una explicación de lo que se haya en la sala y toda la información necesaria esta en diferentes idiomas. Además está totalmente adaptado para minúsvalidos. Es una visita totalmente recomendada. Sin embargo, el castillo no tiene nada del otro mundo, nada más que las murallas que lo rodean y la torre de Menagem. Al tener la entrada conjunta pues podéis visitarlo y siempre las vistas merecen la pena. ;)
Cerca del castillo también encontraréis la Iglesia de San Miguel do Castelo, que servía de capilla real. 











Estuvimos comiendo en un sitio de los más recomendados y no nos defraudó, aunque estaba completamente lleno, pudimos disfrutar de una de las mejores comidas del viaje. En Portugal son especialistas en preparar el bacalao en diferentes versiones pues en este restaurante tomé uno que no había probado nunca. No podía ser de otra manera y es la especialidad de la casa. Lo mejor es que estaba muy cerca de la zona que estábamos visitando en ese momento, así que nos vino genial. Es el restaurante Mumadona, no dejéis de ir si visitáis Guimaraes. 
Para terminar nuestra visita a esta encantadora ciudad fuimos a la Iglesia de San Gualter, que data del siglo XVIII y se encuentra a las afueras junto a una zona ajardinada que hacen que sea una de las imágenes más características y quizás de las más destacadas de la ciudad.



Guimaraes es una ciudad pequeña y muy fácil de ver, si vais de viaje a Oporto yo os recomiendo un día de excursión a esta bonita ciudad. 




1 de octubre de 2017

Día 2. Viaje al mágico Oporto

Para empezar nuestro segundo día en la ciudad fuimos a tomar el desayuno a un sitio que nos había recomendado una amiga (Gracias Carmen!!). Además nos venía genial porque queríamos empezar la ruta por ahí. El sitio en sí se llama Confeitaria do Bolhao, justo en frente de la entrada al mercado do Bolhao. Es el mejor sitio para desayunar o merendar lo que prefiráis, pero creo que es visita obligada en Oporto. Nosotras repetimos porque nos atendieron genial, los pasteles buenísimos y el precio estupendo.
Después de espabilarnos un poquito tomando el café nos adentramos en el mercado do Bolhao, tengo que decir que soy una enamorada de los mercados/mercadillos y en mis viajes siempre voy a alguno. Éste en concreto me encantó, tiene esa mezcla de decadencia y encanto que hace que sea un lugar especial. En él se juntan los locales con los viajeros, los puestos de comida con los de souvenirs, los amantes de la fotografía con los compradores compulsivos... . ¡Hay de todo!.
Tras pasar un buen rato en el mercado nos fuimos a ver la Capilla de las almas. Tiene su fachada cubierta de azulejos blancos y azules,  exactamente, unos 16.000. Es de estilo neoclásico y  no suele ser muy frecuentada por turistas y la entrada es gratuita.











Al estar por la parte de arriba de la Rua de Santa Catarina aprovechamos para hacer un poco de shopping. Esta calle está muy animada porque además de tiendas, hay puestos callejeros, cafeterías, etc. , pero su local por excelencia es el Majestic café. Es una maravilla tanto por dentro como por fuera, no nos detuvimos mucho, sacamos alguna foto y seguimos hacia el puente de D. Luis,  que en este momento lo cruzaríamos por arriba. Es toda una experiencia cruzarlo, ya que si tenéis algo de vértigo,  es una odisea. Nosotras lo conseguimos, a duras penas. ¡Jajaja!. Aunque os aseguro que las vistas prometen y las fotos desde allí son geniales. 
Llegamos a Vila Nova de Gaia andando, os digo esto porque también se puede bajar en funicular por el coste de 10 eur por persona por un viaje de 3 min. . Se nos había echado el tiempo encima, así que elegimos sitio para comer, esperamos un tiempo para una mesa y nos sentamos a disfrutar de la gastronomía portuense. Después de comer paseamos por la Avenida de Diogo Leite y la Avenida de Ramos Pinto. En esta zona es donde se encuentran las famosas bodegas del vino de Oporto, teníamos pensado hacer una visita a alguna de ellas, pero acabábamos de comer y lo que menos nos apetecía era esto, así que paseamos y nos relajamos disfrutando de las vistas que brinda esta orilla del río Duero.  
                                                                                 






Cruzamos de nuevo el puente esta vez por abajo para volver al hotel a descansar, pero por el camino fuimos haciendo diferentes paradas. La primera fue en la plaza da Ribeira que es una de las plazas más antiguas de la ciudad, en ella hay muchos bares y terrazas y por lo tanto siempre rebosa ambiente, aunque había tanta gente que resultó ser algo agobiante. Vimos el Cubo da Ribeira que está en el centro de la plaza  y la estatua de San Juan Bautista que está empotrada en la pared de la Fonte da Praça da Ribeira. 
La siguiente parada fue la iglesia de San Francisco. Es de estilo gótico con interior barroco. La entrada cuesta 4 eur, se puede pasar al museo y a las catacumbas. No nos llamó especialmente la atención, pero nos gustó mucho el exterior.  En frente,se encuentra la iglesia de San Nicolau, de estilo clásico y barroco y de entrada gratuita. 

El día había dado mucho de sí por lo que nos fuimos a descansar un poco y salimos a cenar...





¿Qué os ha parecido este segundo día? ¿Os gusta la ruta que hicimos?. Espero vuestros comentarios!!.