16 de diciembre de 2017

Viaje a Midi-Pyrénées en 2 días

El pasado mes de noviembre viajé a Toulouse y aproveché para conocer algunos de los pueblos más bonitos y famosos de la región de los Midi-Pyrénées. 
Lo primero que pensaréis muchos será que es muy poco tiempo para visitar esta hermosa región de Francia, yo también lo pienso porque me quedé con ganas de más, pero no disponía de más tiempo, así que exprimimos un fin de semana a tope. 
También es cierto que cuando decía dónde iba casi nadie conocía esta zona del sur de Francia. Yo misma no la conocía hasta que mi hermana eligió uno de los pueblos más bonitos de la región para hacer el ERASMUS. Fue entonces cuando empecé a investigar y ver que pueblos podría visitar en tan poco tiempo. Me decanté, en primer lugar, por Conques. 
Conques fue nombrado el pueblo más bonito de Francia y lo quería conocer sí o sí. Habíamos alquilado un coche en el aeropuerto el día anterior. lo dejamos aparcado en el parking de la estación central Matabiau (15,90 eur las 24 hrs) y salimos temprano hacia nuestro primer destino. Al salir desde Toulouse la distancia es larga, pero las carreteras están en muy buen estado y se pasa por pueblos y paisajes muy bonitos, pero si hace buen tiempo. ¡¡Qué no fue nuestro caso!!. El día no empezó muy mal, pero empezó a empeorar y fue llegar a Conques y cuando llegamos a la parte de la Iglesia empezó a llover. No pudimos disfrutar lo que hubiera querido, pero si pudimos admirar la belleza de un pueblo de cuento bajo la lluvia y eso también tiene su aquel, ¿no creéis?. 
Es un pueblo muy pequeño, apenas cuenta con 90 habitantes, por lo que lo mejor es perderse por sus calles y ver esas tiendas de artesanos con las que cuenta, aunque al ser temporada baja muchos comercios y restaurantes estaban cerrados. Apenan nos cruzamos con 4 personas, es increíble visitar un pueblo tan bonito en la tranquilidad. 








Tras dejar Conques, nos cayó un buen chaparrón y en un principio decidimos volver a Toulouse, pero paramos a comer en un restaurante de comida rápida y parece que  la lluvia nos daría algo de tregua, entonces decidimos visitar Najac. 
Si en Conques nos habíamos cruzado con 4 personas, en Najac con 2. Aparcamos en ambos casos en parkings gratuitos. Nos dimos un paseo por la calle principal  y única del pueblo que es la que lo recorre de una punta a otro. Encima de la colina se puede divisar su famoso castillo. El castillo estuvo desocupado muchos años, pero  se encuentra en muy buen estado y se puede visitar. La entrada cuesta 5,5 eur los adultos y 4 eur los niños. 
No llegamos a entrar al castillo, pero creo que puede merecer la pena. No tardamos mucho en recorrer el pueblo, es muy pequeño y empezó a llover de nuevo, así que corriendo al coche para irnos hacia Toulouse. Durante el trayecto nos cayó una tromba de agua atravesando las montañas que no se me olvidará jamás, fue impresionante. Tuvimos la suerte de no encontrarnos con nadie y que no nos encontraran porque de haberse dado el caso, no sé si lo estaría escribiendo. Por eso lo que os recomiendo es visitar esta zona en las estaciones de primavera y verano, se puede disfrutar mejor, aunque haya más gente. Es una zona para disfrutar y recorrer sin prisas, y es en esas estaciones cuando el día se alarga más y el tiempo permite aprovechar al máximo.
Aún no habiendo casi nadie por el pueblo, la oficina de Turismo estaba abierta y nos atendieron estupendamente.  

Paseando, podréis ver (Información de la página web de Turismo de Najac):

  • La iglesia San-Juan el Evangelista (siglos 13 -14), característica del estilo gótico meridional;
  • La Capilla San Bartolomé (siglo 14), transformada en habitación;
  • La Puerta de la Pica (siglo 13): puerta de entrada fortificada;
  • La Casa del Gobernador (siglos 13-15);
  • La Casa del Senescal (siglos 15-16);
  • La Fuente de los Cónsules, fechada en 1344, con forma de dodecágono;
  • La Plaza del Barry (siglo 15) con sus soportales;
  • El Puente de San Blas, inaccesible para los coches. 







El último día de nuestro road-trip por la zona de los Midi-Pyrénées nos fuimos hasta Albi, en la región de Occtinaia.  Es aquí donde ha estado viviendo mi hermana y no podía haber elegido mejor. Los pueblos anteriores son encantadores, pero Albi no se queda atrás. Al principio pensé que al ser una ciudad, no tendría ese encanto, pero me equivoqué al pensarlo. Es una auténtica maravilla. 
Lo primero fue pasar al claustro y la colegiata de Saint-Salvi. (X-XIII), este tipo de sitios me encantan por la tranquilidad que transmiten, así que allí estuvimos un ratito, saliendo por la parte de atrás para llegar a una plazita llena de terrazas. 
Seguimos paseando y desde aquí hay muy pocos metros para llegar a la plaza donde se encuentra la catedral de Santa Cecilia y el Palacio Berbie (XIII.XIV). Empezamod descubriendo los jardines del Palacio Berbie cuya entrada es gratuita. En este momento estaban sin flores, pero os puedo asegurar que igualmente es un lugar precioso. Desde aquí se pueden obtener unas vistas de el puente viejo que data de 1040.









Tras haber hecho algunas fotos desde la otra parte del río regresamos al centro histórico de la ciudad y al pasar por el mercado no dudamos en pasar y ver el movimiento en su interior. Quedaba poco para cerrar, pero todavía había bastante gente. Hay puestos de todo: frutas, verduras, quesos, pasteles, y lo mejor de esta zona, foie y  carnes de pato. Los precios no eran para nada caros. 
Después de recrearnos con los productos regionales fuimos a comer a un sitio justo en frente del mercado. Estaba lleno, incluida la terraza. Los domingos tiene un brunch por 18 eur, era tipo buffet, por lo que comimos todo lo que quisimos. Nos gusto bastante, así que lo recomiendo si pasáis por Albi y queréis comer. El sitio en concreto se llama La bonne maison y si pincháis sobre el enlace obtendréis más información. 
Para después de comer habíamos dejado la visita a la majestuosa Catedral de Santa Cecilia. Es una de las mayores obras de ladrillo del mundo, es una obra maestra del arte gótico meridional y destaca característicamente por su arquitectura y por el órgano, siendo éste el mayor de Francia. Sobresale en ella el imponente campanario de 78 metros de altura. Es simplemente preciosa, es una de las catedrales más bonitas que he visto. 













¿Conocéis esta parte del sur de Francia? ¿Os animaríais a visitarla? Creo que es una zona muy recomendable, pero recordar con buen tiempo. ;)





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